Ultimas imágenes de Curiosity

Entendiendo la magnitud del paisaje incorporando la imagen de un astronauta a escala

sábado, septiembre 24, 2016

En aguas turbulentas

Los datos de Cassini confirman que los grandes cañones de Titán están inundados por hidrocarburos líquidos.

Desde hace tiempo tenemos el convencimiento, rozando la certeza, de que existen grandes lagos (o pequeños mares, según se quiera etiquetar) en  la superficie de esta luna de Saturno, lo que la convierte en el único cuerpo planetario conocido que comparte con la Tierra esta particularidad. Metano/Etano en un caso, agua en el otro, pero en ambos compartiendo lo que parece un sistema hidrológico parecido. Una de esas semejanzas está en la red de canales que parecen desembocar en ellos, en algunos casos en forma de cañones de proporciones espectaculares, y que hacen que nuestra mete los relacione de forma inevitable con formaciones terrestres, como el Gran Cañón del Colorado. Es una suposición lógica, pero hasta ahora era simplemente eso, algo probable pero no probado. Hasta ahora.

En Mayo de 2013 la sonda Cassini realizó uno de sus sobrevuelos de Titán, en esta ocasión centrando su atención a los canales situados al norte de Ligeia Mare. Las observaciones por radar revelaron que estos (en particular una red de ellos llamada Vid Flumina) eran en general estrechos, poco menos de un kilómetro de ancho, con pendientes superiores a 40 grados, y notablemente profundos, entre 240 y 570 metros. También mostraron que, como en otras formaciones vistas anteriormente, su interior era oscuro, al igual que los mares ricos en metano de Titán, donde las ondas de radar se ven completamente dispersadas. Esto sugirió en su momento que los canales también podrían estar llenos de líquido, pero no estaba claro si era eso o simplemente sedimento saturado.

La clave para entender la naturaleza de los canales fue estudiar la forma en que la señal de radar de Cassini se reflejaba en las partes inferiores de estas formaciones. Se observó un destello, lo que indica una superficie extremadamente lisa, como la que encontramos en los mares de hidrocarburo, mientras que el "timing" de las ondas de radar, al rebotar en los bordes y el fondo de los cañones, proporcionó una medida directa de sus profundidad determinando así su elevación con respecto a Liegia Mare. Si bien los datos del altímetro mostró que en algunos casos el líquido se encuentra a la misma altitud que el propio mar, en otros casos está a decenas de metros por encima, lo que los investigadores interpretan como afluentes que desembocan en los principales canales situados en terrenos más bajos.

"La Tierra es cálida y rocosa, con ríos de agua, mientras que Titán es frío y helado, con ríos de metano. Y sin embargo, es notable que nos encontramos con este tipo de características similares en ambos mundos", explica Alex Hayes, del equipo de radar de Cassini. O quizás no. A estas alturas que deberíamos considerar normal estas semejanzas, este extraño puzzle entre piezas conocidas encajadas a otras complemente ajenas a nosotros. Así es esta luna increíble. Quizás un día podamos llegar hasta ella, caminar por sus dunas, visitar sus costas, navegas por sus mares, y quizás navegar por sus ríos, serpenteando entre cañones espectaculares.

La red de canales Vid Flumina, que en ocasiones se le llama el "Nilo de Titán" con sus más de 400 Kilómetros de longitud. Aunque se suponía que estábamos ante una gigantesca red fluvial, ahora sabemos que está realmente lleno de líquido, formando un río que fluye hacia Liegia Mare.

El Gran Cañón del Colorado quizás sea un perfecto ejemplo terrestre de los cañones de Titán. 

Cassini Finds Flooded Canyons on Titan

viernes, septiembre 23, 2016

Opportunity sin límites

El veterano explorador abandona Marathon Valley y se adentra en Endeavour.

Eterno, incasable, inmortal, legendario. Pocos apelativos quedan ya para definir a Opportunity. Más de 12 años en activo, más de 40 Kilómetros recorridos, superando tormentas de polvo, trampas de arena y pendientes traicioneras, alcanzando regiones que inicialmente parecían más allá de un horizonte inalcanzable, realizando descubrimientos científicos a cada paso, desvelando sorpresas incluso hoy día, después de tanto tiempo. Y los que están por venir, ya que nuevamente está avanzando hacia nuevos objetivos.

Opportunity se encontraba hasta ahora en Marathon Valley, el valle que cruza de un extremo a otro el borde del cráter Endeavour. Una estancia de muchos meses, permaneciendo en sus laderas para sacar el máximo partido posible a la tenue luz del reciente Invierno, y aprovechando para realizar una completa campaña de exploración de este hogar provisional, que han sacado a la luz nuevas evidencias de la acción de agua. Un lugar extraordinario que habría sido un buen lugar para que este veterano explorador pusiera punto final a su misión y encontrara el descanso definitivo, como hizo su hermano Spirit años atrás. Pero lejos de rendirse, Opportunity sigue avanzando. Su odisea no parece tener límites.

Recientemente, después de sufrir la ya periódica amenaza anual de ver cortada su financiación, finalmente recibió una nueva extensión de su misión, ahora hasta 2018. Y ya liberado de esta situación tan indeseable, su equipo en tierra a puesto ya su mirada más allá de Marathon Valley, que el 3 de Septiembre abandonó de forma oficial, poniendo proa hacia el interior de Endeavour, al cruzar el conocido como "Lewis and Clark Gap", una de las salidas de este valle. Su primera parada, el punto conocido como "Spirit Mound", no sin antes de haber protagonizado notables saltos adelante y realizado mediciones de la concentración de Argón atmosférico mediante su Alpha Particle X-ray Spectrometer (APXS).

La aventura continúa, la leyenda se agranda día a día, y aunque 2020 queda muy lejos, y más cuando hablamos de un ambiente tan duro como el marciano, no podemos sino soñar en que, cuando lleguen Curiosity 2.0, ExoMars y el rover chino ese año, aún estará ahí para darles la bienvenida. ¿Imposible? Seguramente. Pero para empezar también lo era que alcanzara Endeavour. Ddemasiados "imposibles" superados por Opportunity como para no darle el beneficio de la duda. Que el sueño continué.

Hasta siempre, Marathón Valley.

Spirit Mound, el primer punto de exploración una vez dejado atrás Marathón Valley.

El reloj solar del rover. 12 años marcando el tiempo.

Opportunity Updates

jueves, septiembre 22, 2016

Grafitis planetarios

Desvelando el origen de la "Gran Mancha Roja" de Caronte.

"¿Quién habría pensado que Plutón es un artista del grafiti, que pinta en su compañera, con pintura pulverizada, una mancha rojiza que cubre un área del tamaño de Nuevo México? Cada vez que exploramos, nos encontramos con sorpresas. La naturaleza tiene una increíble inventiva en el uso de las leyes básicas de la física y la química para crear paisajes espectaculares!", exclama Will Grundy, perteneciente al equipo científico de la misión New Horizons. Y esa descripción ciertamente encaja con lo que parece ocurrir en este distante y pequeño planeta. Si ya nos había sorprendido con infinidad de elementos inesperados, hasta el punto que tuvimos que tirar a la basura todo lo que creíamos saber de el, ahora un nuevo elementos hace acto de presencia. Una nueva sorpresa, aunque hablar de sorpresas en Plutón ya es casi una normalidad.

Durante el encuentro de la New Horizons, lo primero que distinguimos de Caronte, su gran luna, fue una extraña mancha rojiza en el Polo Norte. Fue una de los primeras sorpresas que captó esta sonda a medida que la distancia se reducía, y uno de los primeros avisos de que ambos mundos rompería muchos esquemas.¿De donde había salido?,¿Cual era su origen? La más que probable respuesta, ahora publicada, es que proviene del propio Plutón: Parte del gas metano que se escapa de su atmósfera queda "atrapada" por la gravedad de esta luna y se congela a la gélida superficie fría de sus regiones polares. A esto le sigue su transformación química, por efecto la luz ultravioleta del Sol, que lo transforma en hidrocarburos más pesados y, finalmente, en materiales orgánicos rojizos llamados tolinas. Realmente Plutón "pinta" el rostro de su compañera de viaje. Sin duda una curiosa relación en un sistema planetaria ya de por si curioso.

No es que no se hubiera sugerido algún tipo de relación de este tipo, pero si es la primera vez que se tiene modelos sólidos que apoyan esta hipótesis. Estos muestran que la larga órbita de Plutón alrededor del Sol y la inclinación de sus respectivos ejes de rotación, producen condiciones climáticas extremas en los polos de Caronte, donde a 100 años de luz solar interrumpida le siguen 100 años de oscuridad permanente. Cuando eso ocurre, las temperaturas bajan hasta los -257 grados Celsius, lo suficiente como para congelar el metano."Las moléculas de este gas rebotan en la superficie de esta luna, hasta que, o bien escapan de vuelta al espacio o quedan en tierra, donde se congelan, formando una fina capa de hielo que dura hasta que la luz solar hace acto de presencia", dijo Grundy. Pero mientras que el hielo se sublima rápidamente, los hidrocarburos más pesados ​​creados permanecen en la superficie. 

Y aunque solo pudimos ver iluminado el Norte, los datos de la New Horizons señalan que esto ocurre en ambos polos. Plutón es un artista, y como tal no podía dejar su obra a medio acabar.

El rojizo Polo Norte de Caronte en todo su esplendor. Ahora sabemos que es la huella de la atmósfera de Plutón, que deja su huella en la gélida superficie de sus regiones polares.

El hemisferio nocturno de Caronte, sumergido en una noche centenaria, y por ello fuera del alcance de las cámaras de New Horizons. Sin embargo la tenue luz reflejada por el cercano Plutón fue suficiente para desentrañar algunos detalles y deducir que otra "gran mancha roja" posiblemente se esconde en el Polo Sur. 

Pluto ‘Paints’ its Largest Moon Red

miércoles, septiembre 21, 2016

En el Marte de los sueños

La complejidad marciana en todo su esplendor.

El lugar elegido para el aterrizaje de Curiosity fue el cráter Gale. Quizás no pocos quedaron decepcionados, pensando en todos los lugares potencialmente espectaculares que esconde el planeta rojo, ya que la idea de lo que es un "cráter" suele estar ligada a lo que vemos en La Luna, por ejemplo.¿Que tiene de interesante lo que no deja de ser una antigua herida del planeta? Precisamente que es antigua, y que aunque su origen primigenio estuvo en la caída de un asteroide, muchas otras cosas ocurrieron posteriormente, hasta dotarlo de una morfología en la que poco queda de su antiguo "yo". La misma Aeolis Mons dista de ser el típico pico que vemos en los cráteres lunares, fruto del rebote de la superficie tras el impacto. Por el contrario es una enorme acumulación de sedimentos, transportados por el agua y el viento, y posteriormente moldados por la erosión de este último.

Desde casi el primer día las imágenes y datos de Curiosity han demostrado lo acertado de la decisión. Evidentemente todos soñamos observar el interior del gigantesco Valles Marineris, el imponente Olimpus Mons, los antiguos deltas o la complejidad de los barrancos polares, pero esos eran lugares demasiado arriesgados para intentar aterrizar en ellos. Gale, por el contrario, lo tenía todo: Una llanura suficientemente amplia para ser segura, y al mismo tiempo con infinidad de objetivos científicos al alcance de la mano, y una montaña de sedimentos que guardan los secretos del pasado climático del planeta. La apuesta, a día de hoy, se demuestra más que acertada.

Pero imagen vale más que mil palabras. Las últimas semanas Curiosity estuvo trabajando en una zona conocida como "Murray Buttes", en las laderas de la gran montaña, incluyendo una nueva extracción de muestras. Y como no, tomando innumerables fotografías, algunas de las cuales se acaban de publicar. Hablan por si mismas. No es lo que uno espera ver de un "simple cráter", sino la historia del planeta literalmente escrita en piedra. Cientos de capas, cientos de formas de todo tipo, cientos de voces que nos hablan desde el pasado, ese que tanto buscamos desvelar. Observándolas uno entiende hasta que punto Marte es un planeta vivo, activo, y hasta que punto lo pudo ser mucho tiempo atrás, en otras eras, en otros tiempo.

Y sobretodo entiendes que hace Curiosity ahí. Gale quizás nació de forma destructiva, aniquiladora, pero en su seno las fuerzas climáticas y geológica lo moldearon sin cesar, convirtiéndolo en un libro que registró para la posterioridad todo lo que le sucedió posteriormente. Sus infinitas páginas con siguen hablando del Marte del los sueños.

La compleja historia climática de Marte esta tallada en piedra en el interior de Gale. Dista de ser un "simple cráter", por mucho que ese fuera su origen primigenio. 

Mars Rover Views Spectacular Layered Rock Formations

martes, septiembre 20, 2016

Allí donde respiran las estrellas

Las sondas STEREO nos llevan al origen del viento solar.

Es un flujo de partículas cargadas que se extienden más allá de Plutón, hasta que se debilita lo suficiente como para que la presión del medio interestelar la frene por completo, dando lugar a una burbuja conocida como Helioesfera. Es el reino del Sol propiamente dicho, el espacio donde la "respiración" de esta estrella domina y determina el medio que la alrededor. Y por ello, en una era como la que vivimos, donde el espacio, en forma de redes de satélites de todo tipo que son la base de nuestra actual civilización tecnológica, es ya una parte vital de nuestra existencia, conocerlo en profundidad es básico. Al fin y al cabo es, en forma de tormentas repentinas, la mayor amenaza que pende sobre ellos.

Y podemos imaginar que por todo ello, y por saber la existencia del viento solar desde los años 50, conocemos ampliamente todo lo que concierne a este fenómeno. Pero nada más lejos de la realidad. Siguen existiendo enigmas, entre ellos su propio nacimiento, de como pasa de ser el flujo de plasma controlado por el campo magnético solar, al viento solar tal y como lo conocemos, en que punto ocurre esa transición. Una laguna que dificulta su compresión global, y el predecir su comportamiento. Pero hoy estamos más cerca de tener una respuesta, gracias a los datos de los observatorios STEREO-A y STEREO-B.

"A medida que te alejas del Sol, la intensidad del campo magnético cae más rápido que no la presión del material", explica Craig DeForest, autor principal del artículo y físico solar en el Instituto de Investigación del Suroeste en Colorado."Con el tiempo, comienza a actuar más como un gas, y menos como un plasma magnéticamente estructurado". Aunque los científicos ya habían supuesto previamente que las fuerzas magnéticas son dominantes en el borde de la corona, esta es la primera vez que realmente lo han visto. El efecto era muy difícil de atrapar en la cámara, ya que el plasma es débil y dispersa la luz solar, pero procesando sus imágenes, eliminando toda "contaminación lumínica" (como la de las estrellas de fondo o la luz zodiacal), ahora hemos visto como y donde se produce esta transición. 

Esto no solo representa añadir nuevos trazos al cuadro global del viento solar, con todo lo que representa en el estudio de nuestra estrella y su relación con la Tierra, sino que serán importantes para la futura sonda Solar Probe Plus, que en 2018 iniciará un largo viaje hasta situarse más cerca del Sol de lo que haya estado nunca ninguna otra, observando la Corona con un detalle nunca antes logrado. Y con ello se adentrará aún más en los orígenes de la respiración de nuestra estrella, cuyas puertas los datos de las STEREO han abierto por fin.

La Corona Solar y el viento solar. La transición entre una y otra sigue siendo un proceso no del todo bien entendido, que ahora hemos visto por primera vez.

El viento solar, en imágenes procesadas al máximo para hacerlo destacar, dando como resultado una imagen espectacular del vendaval que nuestra estrella.

Esta corriente de partículas cargadas se extienden hasta más allá de Plutón, hasta que pierde fuerza y se frena por la presión del medio interestelar. El resultado es una burbuja conocida como Helioesfera, que nos aísla y protege hasta cierto punto del exterior. Aunque la fuerza gravitatoria del Sol sigue dominando hasta distancias mucho mayores, se considera el punto donde esto ocurre como la frontera del Sistema Solar.

Solar Probe Plus, una sonda al encuentro del Sol.

NASA Probe Sees the Edge of the Sun, Birthplace of the Solar Wind

lunes, septiembre 19, 2016

Los últimos días de Murakami

El Hubble capta la mejor vista hasta la fecha de la desintegración de un cometa.

Son hermosos vistos desde la distancia, con su brillante cola resultan uno de los espectáculos celestes más destacables que nos ofrece el cielo nocturno, especialmente si se acercan lo suficiente para ser claramente visibles a simple vista. Incluso cuando diversas sondas interplanetarias han sido capaces de levantar el velo de polvo y luz que los rodea y capta su auténtica naturaleza, siguen resultando impactantes, como nos demostró Rosetta estos últimos meses, en que acompañó a Churyumov-Gerasimenko en su viaje alrededor del Sol. Y quizás todo ello, en ocasiones, nos hace olvidar que estamos observando una tragedia celeste, la lenta agonía de cuerpos helados que se ven lanzados hacia nuestra estrella y sufren por ello. Su belleza nace de su lenta muerta, su brillante cola, del material perdido en un lento pero imparable proceso de desgaste.

Y en ocasiones no tan lento. Hemos observado en no pocas ocasiones muertes súbitas, la desintegración imprevista de cometas, por aproximarse demasiado al Sol, por una explosión de actividad tan desatada que simplemente es incapaz de soportarlo, por las mareas gravitatorios, o por todo ello al mismo tiempo. Ahora el Hubble nos brinda la que es la mejor visión de este proceso destructivo, protagonizado por el cometa Ikeya-Murakami. Ya teníamos indicios de que se estaba deteriorando, de que su pequeño tamaño se estaba reduciendo (desde los 490 metros a la mitad de chica cifra), algo que estas nuevas imágenes, donde se le ve seguido por un desfile de puntos de color blanco azulado más pequeños que se van quedando lentamente atrás con el paso de los días. El resultado de la fragmentación parcial del cometa.

Estas imágenes son fascinantes para los científicos, ya que no se disponen de observaciones claras y directas de este tipo de eventos, siendo estas "una de las más detallada observaciones de un cometa rompiéndose en pedazos", según un comunicado del Space Telescope Science institute (STScI), que gestiona las operaciones científicas del Hubble. Fueron tomadas cuando Ikeya-Murakami se encontraba a 240 millones de kilómetros del Sol, y sólo 108 millones de kilómetros de nuestro planeta.

Se estima que Murakami es tan antiguo como la Tierra, alrededor de 4500 millones de años, y que permaneció la mayor parte de su existencia en el Cinturón de Kuiper. En algún momento perturbaciones gravitacionales lo empujaron mucho más cerca del Sol  (actualmente completa una órbita cada seis años), donde el calor adicional comenzó su inevitable proceso de destrucción."Sabemos que en ocasiones los cometas se desintegran, pero no se sabe mucho acerca de por qué o cómo", explica David Jewitt, profesor de física y astronomía en la Universidad de California."El problema es que ocurre de forma rápida y sin previo aviso, por lo que no tienen mucha oportunidades de obtener datos útiles. Con la fantástica resolución del Hubble, no sólo vemos los pequeños y tenues trozos del cometa, sino también cambiar día a día. Y eso nos ha permitido tomar las mejores mediciones que se hayan obtenido de este tipo de objeto".

¿Cuanto tiempo le queda a Murakami si realmente, como parecen indicar estas imágenes y datos anteriores, esta afrontado un proceso imparable de fragmentación? Esto ocurre cuando se aproxima al Sol, y la actividad resultante tensa una integridad estructural que ya parece muy comprometida, generando rupturas. Dado que se aproxima al Sol cada 6 años, es posible que estemos contemplando sus últimos 150 años de vida, quizás menos. Un instante en la historia del Sistema Solar, y de su propia historia, la de un cuerpo antiguo que ahora se está precipitando hacia el olvido. Así es la vida de los cometas.

Los últimos días de Murakami. 

Hubble Telescope Snaps Best-Ever Views of a Comet's Disintegration

domingo, septiembre 18, 2016

Post Vintage (198): Cuando las estrellas chocan

Una colisión estelar, posible explicación a la estrella que los astrónomos europeos vieron aparecer en 1670.

Incluso aquellas que habitan en los cúmulos más densamente poblados, viven muy separadas unas de otras, con la excepción, claro está, de aquellas que viven juntas formando sistemas múltiples. Solo tenemos que observar a nuestro alrededor para darnos cuenta de ello: La más cercana al Sol se encuentra a más de 4 años-luz de distancia, un abismo inconmensurable. Tan es así que en una colisión entre galaxias sus componentes suelen salir indemnes, más afectadas por las mareas gravitatorias generadas y que pueden incluso enviarlas hacia el espacio intergaláctico, que por afrontar cualquier amenaza real de colisión. El vacío, por encima de todas las cosas, es la principal característica del Universo.

Pero aunque escasas, pueden ocurrir, y quizás incluso hemos sido testigos de ello. Así lo afirma un nuevo estudio, que apunta que la conocida como Nova Vul 1670, considerada como la más antigua de la cual tenemos registros astronómicos, no fue una Nova, sino precisamente el resultado del encuentro fatal entre 2 estrellas.

Algunos de los más grandes astrónomos del siglo XVII documentaron, en el año 1670, la aparición de una nueva estrella en el cielo, que Hevelius describió como una nova “sub capite Cygni” (una nueva estrella debajo de la cabeza del cisne). Era fácilmente visible a simple vista y, durante los dos años siguientes, fue variando su brillo. Luego desapareció y reapareció dos veces de forma misteriosa, antes de desaparecer para siempre. Pese a que está muy bien documentada para su época, los astrónomos de entonces carecían evidentemente del equipo necesario para resolver el enigma sobre el extraño comportamiento de la presunta nova. Posteriormente, ya en el siglo XX, con el avance en las técnicas de observación y nuestro conocimiento sobre las estrellas, se pudo señalar que la mayoría de las novas estaban relacionadas con estrellas binarias, en que el material de una de ellas es atraído por su compañera, normalmente una enana blanca, hasta que este termina por calentarse lo suficiente para desencadenar reacciones de fusión nuclear, tan fugaces como virulentas.


Pero la Nova Vul 1670 no encajaba en absoluto en este modelo y seguía siendo un misterio. El autor principal de este Nuevo estudio, Tomasz Kamiński (de Instituto Max Planck de Radioastronomía, Bonn, Alemania), lo explica:"durante muchos años se creyó que este objeto era una nova, pero cuanto más se ha estudiado menos parecía una nova ordinaria, o cualquier otro tipo de explosión de una estrella. Ahora hemos sondeado la zona en longitudes de onda de radio y submilimétricas. Hemos encontrado que los alrededores del remanente están bañados por un gas frío, rico en moléculas, con una composición química muy inusual". Además de telescopio APEX, el equipo liderado por Kaminski utilizó el Submillimeter Array (SMA) y el radio telescopio Effelsberg para conocer la composición química y medir las proporciones de diferentes isotopos del gas. Uniendo todos estos datos, lograron crear una visión muy detallado de la composición de la zona, lo cual permitió evaluar de dónde podría provenir esta materia.

Y lo que encontraron es que la masa total era demasiado grande para ser el producto de la explosión de una nova y, además, las proporciones de isotopos medidas por el equipo alrededor de Nova Vul 1670 eran diferentes a las que se esperan de un evento de esta calado. Pero si no fue una nova, entonces ¿qué pudo ser? La respuesta no es otra que colisión entre dos estrellas, más brillante que una nova, pero menos que una supernova, que produce algo denominado nova roja luminosa. Son eventos muy excepcionales, fruto de la detonación de una estrella a causa de la fusión con otra, arrojando al espacio el material que anteriormente contenían en su interior y dejando tan sólo un débil remanente.

Esta nueva clasificación de estrellas explosivas, recientemente aceptada, encaja casi a la perfección en el perfil de Nova Vul 1670. O quizás deberíamos llamarla ex-nova. Y es que el firmamento está lleno de sorpresas, algunas llegadas desde tiempo pasados, como enigmas que justo ahora estamos empezando a entender.

Este mapa, que indica la posición de la estrella (marcada en rojo) que apareció en el año 1670, fue documentado por el famoso astrónomo Hevelius y publicado en la revista Philosophical Transactions por la Royal Society en Inglaterra.

Los restos de la nueva estrella vista en el año 1670. Para crearlo, se han combinado imágenes obtenidas en el rango visible con el telescopio Gemini; un mapa submilimétrico en el que se muestra el polvo, obtenido con SMA y un mapa de la emisión molecular obtenido por APEX y el SMA.

Un choque de estrellas: la explicación para una enigmática explosión ocurrida en el siglo XVII

sábado, septiembre 17, 2016

China: Del cielo a Marte

Detalles de su futura misión al planeta rojo y lanzamiento de la estación orbital
Tiangong-2, últimas noticias espaciales desde el gigante asiático.


Desde hace años sabemos que el gigante asiático tiene amplios planes espaciales, en parte motivaciones políticas, ya que es una forma de reafirmar su estatus de superpotencia, pero no por ello científicamente menos interesantes. No hay que olvidar que la primea era dorada de la exploración interplanetaria vino de la mano de la rivalidad entre EEUU y la URSS. Ahora China busca también su lugar, y sus miradas no han hecho más que ampliarse en profundidad. La órbita terrestre y La Luna siguen siendo sus objetivos prioritarios, pero ahora se van desvelando otros proyectos que apuntan mucho más allá. Marte y Júpiter parecen estar entre esas metas lejanas.

Fruto de ello, estas últimas semanas, hemos presenciado dos nuevos acontecimientos espaciales que demuestran esta realidad: El lanzamiento de la estación orbital Tiangong-2 y la presentación, con nuevos detalles, de su futura misión marciana, prevista para 2020.

La primera de ella tuvo lugar el pasado 15 de Septiembre, a las 14:04 UTC, cuando un cohete Larga Marcha 2F despegaba desde la base espacial de Jiuquan. En su interior viajaba el módulo experimental Tiangong-2 (Palacio celestial 2), que junto a su predecesora, la Tiangong-1, forman parta de la segunda de las tres etapas marcadas por China para dotarse de su propia estación espacial.

Con 10.4 metros de longitud,  3.35 de anchura y 8.6 toneladas de masa, es básicamente un campo de pruebas de cara a la construcción y ensamblaje en órbita de la futura espacial, cuyo módulo central, conocido como Tianhe-1, deberá ser lanzado en 2018. Pensando en todo ello, se utilizará la Tiangong-2 para testear las tecnologías necesarias: Sistemas de soporte vital avanzado, funciones de reparación y mantenimiento, así como las capacidades de reabastecimiento necesarias para el mantenimiento de una presencia humana a largo plazo. Como parte de este plan, recibirá dos visitas, la nave Shenzhou-11, cuyos 2 tripulantes vivirán 30 días en ella, y la nave de carga Tianzhou-1, la primera de su clase, que transportará combustible y otros suministros. De ser exitosas, se habrá confirmado la capacidad del país para afrontar un proyecto tan complejo, adquiriendo una experiencia de valor incalculable. Y abrirá las puertas a la gran estación espacial china.

Como quiere abrir las del planeta rojo. Conocemos su intención de afrontar una misión compleja en 2020, compuesto de un orbitador y un módulo de aterrizaje, del que descenderá un rover para explorar la superficie. La experiencia adquirida con Yutu sin duda será bien aplicada en esta nueva aventura, aunque las dificultades que afrontará son mucho mayores. Mayor gravedad y una atmósfera lo suficientemente densa para impedir un aterrizaje directo, como ocurre en la Luna, y al mismo tiempo demasiado tenue para poder depender solo de paracaídas son los retos a superar para los técnicos chinos, que no tiene, lógicamente, la experiencia acumulada por la NASA en tales situaciones.

Pero ahora ya tenemos un poco más de información, imágenes, datos técnicos y objetivos marcados, de la mano de Zhang Rongqiao, jefe de misión. Los objetivos científicos incluyen el estudio de la topografía marciana, el suelo, el medio ambiente, la atmósfera y el hielo de agua, así como la estructura interna del planeta y la búsqueda de posibles señales de vida, y deberá despegar desde el nuevo centro espacial de Wenchang, en la isla de Hainan, en el Verano de 2020, para llegar a Marte 7 meses después.

Sabemos ahora que el orbitador tendrá 13 instrumentos, entre ellos una capaz de buscar y detectar Metano en la atmósfera, cuya presencia podría indicar procesos biológicos, y que el rover (de unos 200 Kg de peso, seis ruedas y 4 paneles solares) llevará entre otros un geo-radar que le permitirá estudiar la estructura interna del planetas. El rover lunar Yutu también transportaba uno, y pudo tomar datos de hasta 400 metros de profundidad, lo que le permitió hacer descubrimientos interesantes sobre la composición y la historia de la Luna, así como descubrir evidencia de antiguas inundaciones volcánicas. Se espera que pueda hacer lo mismo en Marte durante los 3 meses de vida inicialmente previstos, aunque es probable, si todo funciona correctamente, que su periodo de actividad se extiende mucho más allá.

China sigue su sólido camino espacial, con un plan de ruta ya marcado y que parece estar cumpliéndose con precisión. Mientras la NASA, Rusia, Japón y la Agencia Espacial Europea transmiten la sensación de titubear a la hora de tener claros objetivos a medio y largo plazo, la potencia asiática muestra, al menos de puertas para afuera, una notable determinación. Y nada es más importante que eso, ya que son los cimientos a partir de los cuales puede planificarse y construirse algo sólido.

La Tiangong-2 durante los preparativos finales. 

Además de su faceta como campo de pruebas tecnológicas, lleva consigo 14 experimentos científicos, entre ellos el detector de rayos gamma POLAR (cuya instalación vemos en la imágen) y que es fruto de un proyecto internacional.

Lanzamiento de la Tiangong-2.

La futura misión a Marte, que incluye orbitador y rover. Notablemente compleja para ser el primer intento de China (dejando de lado la Yinghuo-1, que se encontraba en el interior de la fracasada  Phobos Grount) de alcanzar el planeta rojo por si misma. 

Backgrounder: China's Tiangong-2 space lab 

China Launches Tiangong-2 Space Lab to Prep for 2020s Space Station

China unveils 2020 Mars mission probe and rover

viernes, septiembre 16, 2016

Cassini, acto final

Esta veterana sonda entra en su última año de vida, que promete ser el más espectacular de toda su misión.

12 años de exploración de Saturno y sus lunas han quedado atrás, y por delante un único año antes del final. Estamos ante el último acto de una de las epopeyas espaciales más extensa y espectacular de la historia, un viaje al país de las maravillas cuya capacidad de asombrarnos sigue inalterada a pesar de haber pasado más de una década desde su llegada. Y quizás es el mejor epitafio que pueda recibir: Fue una sonda que nunca se convirtió en rutinaria, cuya misión nunca transmitió la impresión de que ya había logrado todo lo que podía lograr. Una sensación maravillosa, pero al mismo tiempo frustrante, la que nos provoca la convicción de que podría haber seguido otros 12 años y nos continuaría maravillándonos como nunca. Pero su corazón se está agotando y se acerca la hora del descanso eterno.

Será un 15 de Septiembre de 2017 cuando Cassini se desintegre en la atmósfera de Saturno, en una maniobra diseñada para evitar que en el futuro la sonda, ya inactiva, se estrellará en alguna luna del planeta, especialmente Titán y Encélado. Pero precisamente porque su vida está terminando, su equipo en tierra podrá tomar en este año que queda por delante, mayores riesgos. Ya cumplió ampliamente todos sus objetivos, y por tanto se puede hacer apuestas más altas. Con ganancias potencialmente espectaculares.

La primera comenzará el 30 de Noviembre, cuando se modificará la órbita de Cassini para que pase muy cerca del borde exterior de los anillos principales. Un total de 20 sobrevuelos, en que se acercará hasta solo 7.800 kilómetros del centro del estrecho anillo F, con su peculiar estructura doblada y trenzada. "Esperamos ver los anillos, junto con las pequeñas lunas y otras estructuras incrustadas en ellos, como nunca antes", explica Linda Spilker, científica del proyecto Cassini en el JPL."La última vez que nos aproximamos tan fue durante la llegada a Saturno en 2004, y sólo vimos su lado a contraluz. Ahora tendremos docenas de oportunidades para examinar su estructura a una resolución extremadamente alta en ambos lados".

Pero todo esto palidece ante su segunda y definitiva apuesta. A finales de Abril de 2017 Cassini, después de un encuentro cercano con Titán, se dirigirá hacia el estrecho espacio que separa la parte interior de los anillos de las capas superiores del planeta. Un espacio inexplorado de apenas 2400 Kilómetros, por el que cruzará en 22 ocasiones, en una demostración apabullante de precisión. Tanto como la calidad de los datos e imágenes que se esperan obtener, las más cercanas a Saturno jamás obtenidas. 

La lista de objetivos para esta fase final es extraordinaria: El mapeo de los campos magnéticos y la gravedad del planeta con una precisión exquisita, nuevos datos sobre la estructura interior de Saturno, medir la duración exacta de su rotación, definir la masa total de los anillos (que podría finalmente ayudar a resolver la cuestión de su edad) ,y analizar directamente las partículas de estos y de las capas altas de la atmósfera de Saturno. "Es como tener una nueva misión. El valor científico de todo esto es tan irresistible que puedes imaginarte toda una misión a Saturno diseñada solo en torno a lo que vamos a hacer". 

Ni siquiera en su órbita final tendrá un momento para el descanso, ya que seguirá enviando datos, en este caso sobre la química de la atmósfera en la que se estará adentrando, hasta el mismísimo final, hasta el instante en que su voz, que llevamos escuchando desde hace 12 años, se apague para siempre. Queda hoy un año para que eso ocurra. Estamos ante el principio de la cuenta atrás final, pero lo que tenemos por delante, aunque corto en el tiempo, promete llevar sus logros a un nuevo nivel. Como no podía ser de otra forma tratándose de Cassini.

12 años de trabajo en cifras. Espectaculares en todos sus aspectos., especialmente los casi 600 GB de datos enviados a la Tierra, y que seguirán dando nuevos resultados y descubrimientos mucho después de su final.
 
Empieza el año final de Cassini, que promete ser el más espectacular de toda su misión. 

Cassini Begins Epic Final Year at Saturn

jueves, septiembre 15, 2016

Mapeando el infinito

Presentado el primer mapa estelar de la misión GAIA.

1142 millones de estrellas, cada una de ellas, sin excepción, con su brillo y posición medidos de forma precisa. Son cifras gigantescas, tanto que en realidad cuesta entender toda su magnitud, y ni tan solo es el final del camino. El futuro nos depara mapas aún más amplios. Este es solo el primero, pero es suficiente para estremecerse ante la inmensidad que se abre ante nuestros ojos, hoy de forma más clara que nunca.

Así son los primeros resultados del observatorio Gaia, lanzado a mediados de 2014, el conjunto de datos reunidos en 14 meses de planea actividad. Su misión es cartografiar la Vía Láctea como jamas se hizo antes, marcando por precisión miles de millones de sus habitantes, y con ello levantar un mapa tridimensional de nuestra galaxia. Algo que nos permitirá conocer nuestro hogar en el Universo como nunca antes, tanto la presente como, extrapolando los datos, la de su pasado más remoto.

"Al cartografiar el cielo con una precisión nunca antes alcanzada, Gaia se sitúa a la vanguardia de la astrometría", explica Álvaro Giménez, director de ciencia de la ESA."La presente publicación nos ofrece una primera impresión de los extraordinarios datos que nos esperan y revolucionará nuestra comprensión de cómo las estrellas se distribuyen y se desplazan por nuestra Galaxia"."El hermoso mapa que hoy publicamos muestra la densidad de estrellas medidas por Gaia en todo el firmamento y confirma la calidad de los datos recogidos durante su primer año de operaciones", añade Timo Prusti, científico del proyecto Gaia de la ESA."Está funcionando bien y ya hemos demostrado que es posible abordar el análisis de mil millones de estrellas. Aunque los actuales datos son preliminares, queríamos ponerlos a disposición de la comunidad astronómica cuanto antes".

Detrás de este logro, de gestionar y dar forma a la avalancha de información que nos está enviando este observatorio, se encuentra un equipo paneuropeo de unos 450 científicos e ingenieros de software: el Consorcio para el Procesamiento y Análisis de Datos de Gaia, o DPAC. Un trabajo "titánico" que permitió, por ejemplo, determinar el "paralaje" (movimiento aparente de las estrellas más cercanas a causa del movimiento de la Tierra alrededor del Sol) y el desplazamiento propio (su movimiento a través del espacio) de alrededor de 2 millones de estrellas, aquellas ya catalogadas por las anteriores misiones Hipparcos y Tycho-2. Con ello ahora conocemos mucho mejor sus distancias y movimientos.

Y mucho más. Centenares de cúmulos abiertos (y muchos más que se descubrirán a medida que nos adentremos en el mar de información recibido) y hasta 3.149 estrellas variables también han sido estudiados y medidos por Gaia. Especialmente importante estas últimas, ya que son un elemento clave para medir grandes distancias:"Las variables, como las Cefeidas o las RR Lyrae, son valiosos indicadores de distancias cósmicas", explica Gisella Clementini, del INAF y el Observatorio Astronómico de Bolonia."Mientras que el paralaje se utiliza para medir directamente distancias a grandes grupos de estrellas en la Vía Láctea, las estrellas variables constituyen un paso indirecto pero crucial en nuestra ‘escalera de distancias cósmica’, ya que nos permiten llegar a galaxias lejanas". Al seguir cada clase un patrón regular ya conocido, que permite extrapolar su brillo real, y con ello su distancia, son como auténticos faros para los astrónomos.Y ahora, y en el futuro, gracias al extraordinario trabajo de este observatorio, podremos precisarla aún más.

Gaia fue lanzado con la promesa de revolucionar nuestro conocimiento de la Galaxia a todos los niveles. 1142 millones de estrellas muestran que eso es ya una realidad, colosal en su magnitud, destinada a una inmensidad aún mayor. Solo nos queda sobrecogernos ante ella. Y maravillarnos.

Galaxias, cúmulos abiertos y globulares en el mapa del cielo de Gaia. Las líneas muestran la forma en que realiza su trabajo, rotando sobre si mismo y escaneando el Firmamento en forma de franjas. Que aquí sea visibles demuestra que sigue siendo una versión temprana, ya que con el tiempo y nuevos datos, se irá completando y las líneas desapareciendo.

Así explora la galaxia este explorador galáctico.

Gaia incluso se "permitió" el lujo de observar la ocultación de una tenue estrella (UCAC4 345-180315) por parte de Plutón y desvelar nuevos datos sobre la presión atmosférica reinante actualmente, y como el aumento registrado desde 1998 parece haberse detenido.

El prometedor futuro de Gaia y sus mil millones de estrellas