Ultimas imágenes de Curiosity

El viaje de Curiosity. Sol 0-1526.(Diego Fraier
Una roca atrapada en el interior de una de las ruedas de Curiosity. Sol 1641

lunes, abril 24, 2017

Crónicas de una despedida (10): Hasta siempre, luna naranja

Cassini completa el último sobrevuelo de Titán y se dirige ya a sus órbitas finales alrededor de Saturno.

Y ya estamos en el "Gran Finale", los últimos meses de actividad antes de su inevitable destrucción, programada para el próximo 15 de Septiembre. Su órbita ya estaba ajustada, pero faltaba un último empujón gravitatorio para empujar su punto de máxima aproximación hasta el espacio que se extiende entre los anillos y la atmósfera. Y eso es lo que ocurrió esta pasado 22 de Abril, cuando en un último y definitivo paso por la mayor de sus lunas, de la que pasó a algo menos de 1000 Kilómetros. Titán, la luna de los misterios, un mundo que sería considerado en planeta de orbitar alrededor del Sol, que tiene una atmósfera mas densa que la terrestre y es el único cuerpo celeste conocido, además de la Tierra, con ríos y mares en la superficie, es ya historia. A futuros exploradores les tocará coger el testigo.

Pero Cassini no desaprovechó la ocasión de estudiar a fondo, una vez más y por última vez, este mundo singular que tantas sorpresas esconde. Sus ondas de radar se dirigieron nuevamente hacia sus grandes mares, incluía la zona donde anteriormente hizo acto de presencia la llamada "Isla mágica", y cuya naturaleza, de la que se han elaborado todo tipo de hipótesis, como que sean grandes burbujas de gas emergiendo desde las profundidades, sigue siendo un misterio por resolver. Fue la última oportunidad de encontrar la respuesta, y el estudio de los datos recibidos deberán revelar si dicha respuesta se esconde entre ellos.

Su atención también se centró en los lagos más pequeños, hasta ahora a la sombra de sus hermanos mayores, y de los cuales se espera obtener información sobre su composición y profundidad. Es la primera vez (y por tanto la última) que se estudian. Más vale tarde que nunca, como dice el refrán. 

El resto de los instrumentos también trabajaron intensamente. El Ion and Neutral Mass Spectrometer (INMS) tomó las últimas muestras de Iones y partículas neutras, el Magnetometer (MAG) exploró el sector norte de la cola magnética de Titán (No produce un campo magnético propio detectable, pero tiene una estructura de cola resultante de la interacción de su ionosfera con el gas atrapado en la magnetosfera de Saturno) y el Imaging Science Subsystem (ISS) adquirió los últimos mosaicos a escala global y regional, incluyendo la intrigante región conocida como Hotei Regio. Los resultados se irán conociendo con el tiempo, y con los que los científicos planetarios deberán "jugar" los próximos años, quizás décadas, ya que no habrán de nuevos durante mucho, mucho tiempo.

Titán es historia y Cassini afronta ya el principio del fin. Las últimas páginas de esta maravillosa aventura se están ya escribiendo, y cuando así ocurra con la última de ellas, en el momento mismo en que se haga el silencio y este libro se cierre para siempre, llegará la gran pregunta "¿Y para cuando una continuación?". Dicen que las segundas partes (casi) nunca son buenas, pero podemos estar seguros de que no sería este el caso. Sabiendo lo que ya sabemos, donde y que buscar, tarde o temprano llegará la hora de regresar y ampliar el camino que hemos abierto en estos 13 años de maravillas.

Las primeras imágenes recibidas. Vendrán muchas más. Son el último tesoro que nos llegará de Titán.

El sobrevuelo 126 de Titán lanzó a Cassini hacia la fase final de su misión, 22 órbitas (en azul) que terminarán con su destrucción final en la atmósfera. 
 
Comienza el último viaje.

Titan Flyby T-126: Final Close Encounter, Gateway to the Grand Finale

domingo, abril 23, 2017

Post Vintage (226): Entre luces y sacudidas

El duro y agotador viaje de regreso a La Tierra a bordo de una Soyuz.

Es, junto con el lanzamiento, la fase más crítica de cualquier vuelo tripulado, y en muchos aspectos la peor y más agotadora de ellas, ya que mientras que entre el despegue y la entrada en órbita solo pasan unos minutos, el regreso implica un auténtico "tour de force" de varias horas, tanto para el vehículo, que debe soportar temperaturas por encima de los 2.000 Cº que se generan en buena parte por las ondas de presión atmosférica que se crean durante la propia reentrada, como para los tripulantes, que están sometidos a fuerzas de 4g, incluso hasta 9g en caso de un descenso más vertical. Pero la parte más dura llega cuando más cerca se está ya de tocar tierra.

"Al final de la reentrada en la atmósfera empiezas a escuchar el ruido del viento y estás casi rompiendo la barrera del sonido", explica el astronauta de la ESA Frank De Winne. "Y es sobre los 10 kilómetros que el paracaídas se tiene que abrir", añade. "Es un momento crítico y es uno de los pocos momentos en que los tripulantes no tenemos que hacer nada, es un sistema casi automático. (...) Es también un momento muy violento. Puedes imaginar esta cápsula de 2.000 kilos que está llegando a la velocidad del sonido a través de la atmósfera, y de pronto tienes un paracaídas que se abre en un lado y que tira de ti con una pequeña cuerda. Es casi como un yoyó. Ves la cápsula yendo para todos los lados, es mucho peor que una montaña rusa porque se mueve en todas las direcciones".

A pesar de todo ello, del largo camino de regreso en una posición realmente incomoda, soportando sacudidas de tal intensidad que serían suficiente para que cualquier persona no entrenada para este tipo de situaciones entrara en pánico (sin contar algún hueso roto), la Soyuz sigue siendo la personificación de la seguridad, como atestiguan todas las tripulaciones de la ISS que siguen viajando y volviendo de ella sin afrontar apenas problemas dignos de mención.

La experiencia de la reentrada en la atmósfera dentro de un Soyuz. Hay que estar física y mentalmente preparado para algo así.

Despedida de la ISS, reentrada atmosférica y aterrizaje. 

La reentrada atmosférica desde un transbordador espacial, más cómodo pero no menos exigente. 

Lo que ven los astronautas en su reentrada a la Tierra

sábado, abril 22, 2017

Crónicas de una despedida (9): Adiós, pequeño hogar

Una última mirada  a La Tierra desde Saturno.

Allí lejos, en la distancia, un tenue punto de luz azulado asoma en ocasiones entre el resplandor del lejano Sol. Es nuestro lejano mundo, el lugar de nacimiento de una sonda ahora al final de su vida. Y en ocasiones, con un aire nostálgico, no puede evitar mirar de nuevo hacia sus orígenes, hacia el lugar de donde partió y al que nunca podrá volver. No es sencillo lograrlo, pero cuando surge la oportunidad y la aprovecha, no podemos sino tener sentimientos encontrados, entre lo maravilloso de vernos desde la lejos y la cura de humildad de capar la inmensidad que nos rodea y lo poco que somos en comparación.

El 12 de Abril la sonda Cassini logró de nuevo estar en la posición adecuada para captar a la Tierra, en ese momento, vista desde Saturno, en su punto de máxima separación del Sol,  equivalente a Venus en nuestro atardecer, cuando es conocida como "estrella vespertina". Nuestro pequeño planeta se encontraba al otro lado de los anillos desde el punto de vista de Cassini, y lo vemos (nos vemos) navegado a través del A, seguido por los huecos de Keeler y de Encke, y finalmente el F. La escena es maravillosa a todas luces.

Y con un halo de tristeza, ya que con toda posibilidad esta el la última vez. Con Cassini ya dirigiéndose hacia su etapa final, sumergiéndose en el vacío que existe entre los anillos y el planeta, en lo que se espera que sea una cierre espectacular a su misión, difícilmente tendrá otra oportunidad para ello. Es por tanto una imagen de despedida, su último adiós al pequeño planeta que la vio nacer. Otra página que se cierra en lo que promete ser una etapa final llena de emociones. Y ver a nuestro pequeño mundo en la distancia, como un punto de luz rodeado de los anillos de Saturno, es la personificación misma de todos estos sentimientos.

Ampliando lo suficiente la imagen es posible distinguir tenuemente nuestra Luna, mucho más oscura que nuestro planeta. En ese momento era el Océano Atlántico meridional el que estaba mirado hacia Saturno.

Una última mirada hacia la Tierra.  

Earth Between the Rings of Saturn

viernes, abril 21, 2017

Navegando hacia nuevos horizontes

Opportunity abandona Cape Tribulation.

No deja de ser una circunstancia del mismo viaje, que ahora mismo tiene como meta final el cada vez más cercano Perseverance Valley, que se cree fue tallado por el fluir del agua en tiempos pasados, pero no deja de tener una notable carga simbólica, ya que representa dejar atrás la que durante los últimos 2 años y medio fue su pequeño hogar. Cada vez que alcanza un nuevo lugar, siempre existe la posibilidad que sea el último, allí donde encontrará finalmente el descanso definitivo. Pero sigue superando, y una tras otra todas quedan atrás.

Cape Tribulation, una de las secciones del borde exterior que delimitan el cráter Endeavour, ha sido el último hogar de Opportunity desde hace 30 meses, cuando lo alcanzó una vez explorados Cape York, Solander Point y Murray Ridge. Mucho mayor en extensión que sus predecesores, en esta especie de isla solitaria de 5 Kilómetros de longitud vivió momentos más que notables de una epopeya que está lleno de ellos. Aquí superó la simbólica distancia de una Marathon, escaló hasta la cima para obtener las mejores panorámicas de toda su misión, reunió grandes cantidades de datos científicos de Marathon Valley y sus afloramientos minerales con presencia de arcillas, que se cree fruto de la acción del agua. 

Y haciendo honor al nombre de la región el equipo de Opportunity tuvo que enfrentarse con los problemas irresolubles de su memoria Flash, que le permitía guardar la información reunida diariamente aunque el vehículo se desconectara al llegar la noche sin que esta se perdiera, y aprender a vivir sin ella. Desde entonces el rover transmite toda los datos posibles antes de ponerse a dormir, aunque eso implica hacer una selección para dar preferencia a los más importante y aceptar la pérdida de los que no lo son tanto. 

Todo eso ya es historia, y también Cape Tribulation, ya que a principios de Abril alcanzó la frontera, el punto donde sus laderas se unen con la llanura que lo rodea. Opportunity se hace de nuevo a la mar, utilizando un símil náutico, y ya navega hacia el que ahora su siguiente gran sueño."Desde el punto de partida de Cape Tribulation, nos dirigiremos a la cabecera de Perseverance Valley, luego giraremos a la izquierda y bajaremos por todo el valle, si podemos. Es lo que harías si fueras un astronauta llegando a un rasgo como este: se empieza por la parte superior, mirando el material de origen. Luego continúas por el valle, mirando los depósitos a lo largo del camino y en el fondo", resume Ray Arvidson, del equipo científico. Así, observando la disposición de los diversos estratos rocosos, rocas y grava, se podría tener una imagen clara de como se formó y durante cuanto tiempo el agua corrió el este pequeño valle.

Todo esto aún está por llegar, y de lo que se hablará en su momento. Ahora toca despedirnos de Cape Tribulation, durante tanto tiempo el escenario de los sueños de Opportunity, y de todos aquellos que los compartimos desde hace ya tantos años. Podría haber sido un digno lugar de reposo final, pero afortunadamente el tiempo aún parece quedar lejos. Quizás llegará en Perseverance. O quizás no. Es lo que tienen los sueños, frágiles, fugaces, pero al mismo tiempo eternos.

Una última mirada a Cape Tribulatión, en la zona conocida como Rocheport.

Una vista general de la zona donde se encuentra Opportunity. Una vez abandonado Cape Tribulation, el objetivo es Cape Byron, donde se encuentra Perseverance Valley.

Los últimos desplazamientos, con el rover ya abandonado su "isla" y adentrándose en la llanura, el "mar" que la rodea.

Y que el viaje continúe.

NASA's Mars Rover Opportunity Leaves 'Tribulation'

jueves, abril 20, 2017

Los ecos del visitante

2014 JO25 completa su paso cercano con La Tierra.

Tal como estaba anunciado, a las 14:24 UTC de este pasado 19 de Abril, uno de los mayores asteroides que han visitado en los últimos años, pasó a solo 1.8 millones de Kilómetros de nuestro planeta, una distancia segura aunque pequeña a escala cósmica. Así lo indicaba sus parámetros orbitales, y así ocurrió. Y con ello se presentó a la comunidad astronómica mundial una oportunidad magnífica para conocerlo mejor, dado que su descubrimiento ocurrió apenas hace 3 años y eran muchas las lagunas que teníamos sobre el.

Ante la llegada de estos pequeños visitantes ningún instrumento es más útil para estudiarlos que envío de ondas de radar, cuyo eco es recogido posteriormente y a partir del cual se puede generar una imagen, revelando con ello facetas como tamaño, las características superficiales, sus formaciones geológicas o el periodo de rotación. Nada de ello es posible son los telescopios ópticos, que difícilmente pueden entrever, y más en este caso, poco más que un punto de luz.  Como es fácil suponer el paso de 2014 JO25 no fue una excepción. Diversos radiotelescopios, como el de Arecibo, lo siguieron atentamente. Y los resultados han ofrecido una pequeña sorpresa.

Y es que estamos ante un asteroide cuya estructura es el de una binaria en contacto, es decir dos lóbulos con un "puente" que los conecta. Su aspecto recuerda al del ya famoso cometa Churyumov–Gerasimenko, explorado en su momento por la ya desaparecida sonda Rosetta. Las imágenes creadas con la antena de 70 metros de Goldstone, uno de los 3 centros de seguimiento de la Deep Space Network (DSN) de la NASA, y que tienen una resolución de 7.5 metros por píxel, permite discernir incluso detalles superficiales, como zonas planas, concavidades y elevaciones montañosos. Una periodo de rotación de 5 horas y un tamaño que, en el caso del mayor de los dos lóbulos, llega a los 620 metros de diámetro.

Nada mal para ser roca (o dos) de menos de 1 Kilómetro de diámetro situada mucho más allá de La Luna, casi a dos millones de Kilómetros en su momento de mínima distancia. Una demostración de la extraordinaria capacidad de esta técnica, clave en el terreno del estudio de los asteroides. Solo una sonda llegando directamente podría superar estos resultados, pero a falta de ella es un remplazo más que efectiva. 

2014 JO25 ya es historia, y no se aproximará tanto a nosotros de nuevo hasta dentro de unos 500 años. Pero objetivos nunca faltarán, ya que vivimos rodeados de invisibles compañeros de viaje. Estudiarlos en profundidad es tanto una puerta abierta a tiempos pasados, como restos de la formación del Sistema Solar que son, como una necesaria precaución, ya que el riesgo de impacto siempre está ahí. Y tenerlos catalogados y con sus órbitas definidas con claridad es un primer paso para afrontarlo.

30 imágenes de 2014 JO25 generadas a partir del eco generado por las ondas de radar que la antena de 70 metros de Goldstone emitió hacia el. Ningún telescopio óptico podrá llegar a tanto.

La antena de 70 metros de Goldstone. Aunque habitualmente centrada en la comunicación con sondas en el espacio profundo, también ejerce otras funciones, como el estudio de asteroides que pasen cerca de la Tierra.

A pesar de ser tan tenue, algunos astrónomos aficionados fueron capaces de captar, con paciencia y buenos telescopios, este visitante cruzando la Bóveda Celeste.  

Así es el asteroide 2014 JO25, el mayor cerca de la Tierra desde 2004

Asteroid 2014JO25

miércoles, abril 19, 2017

Cuando mueren los héroes

Así será los últimos desafíos de Cassini antes de su destrucción.

El "Gran Finale" ya está aquí, y con el inminente inicio de esta última y espectacular etapa en la vida de esta sonda, llega la hora de conocer un poco mejor como serán estas órbitas finales, que peligros afrontará, como se harán frente, cuales son los objetivos científicos que se esperan alcanzar y como serán los últimos segundos antes de la destrucción.

Después de descartarse otras opciones, como enviarla hacia Urano en un viaje que habría necesitado nada menos que 30 años, o estrellarla contra una de las lunas menores de Saturno, se decidió finalmente que la mejor forma de evitar cualquier riesgo de impacto futuro contra Titán o Encélado, y la contaminación que ello podría provocar, era asegurarse que Cassini quedara reducida a cenizas una vez los bajos niveles de combustible hiciera que el final fuera inminente. La decisión definitiva ya es conocida, 22 órbitas finales, cruzando por la inexplorada región entre los anillos y el planeta. Se espera que el tesoro científico que pueda reunir sea inmenso.Como explica Linda Spilker del equipo científico del JPL, "de algún modo el final de la sonda es una misión nueva… nos adentraremos en el interior de Saturno, mediremos el campo magnético, buscaremos si existe algún tipo de dinamo magnética ¿hay o no desfase entre el eje de rotación y el eje magnético? Poco o mucho configuraremos una idea básica de lo que pasa ahí dentro". 

Si logra sobrevivir, claro, ya que los riegos son evidentes. Cada órbita será ligeramente diferente, las primeras más cercas del borde del anillo, y las últimas cada vez más próximas a las capas altas de la atmósfera. Y en ambos casos es peligro es muy alto. Pero precisamente su condición de sonda a punto de concluir su vida útil hace que se permitan estos riesgos.

¿Está realmente libre de obstáculos esta región? Será la primera sonda que pase por esta zona, y aunque las observaciones previas (este viaje se lleva "cocinando" desde 2010) no han detectado nada peligroso, no podemos estar seguros. Y con la gran velocidad relativa con la que cruzará este región de 2400 Kilómetros de amplitud, cualquier partícula de cierto tamaño que se interpusiera en su camino podría representar el final, tanto por su destrucción total o porque quedara tan dañada que quedara fuera de control. "El anillo mas interior, el D, posee partes que se incorporan y desvanecen en lugares que no somos capaces de ver", explica Earl Maize jefe del proyecto. "Creemos que será seguro pero al acercarnos tanto uno debe tomar las precauciones necesarias…como parapetarse detrás de la antena"

Y así será. Como un soldado de la antigüedad o un caballero de la Edad Media avanzado hacia un enemigo que no deja de dispararle flechas y otros proyectiles, Cassini cruzará, al menos en los primeras órbitas, mucho más cercanas al borde de los anillos, de "espaldas", con su gran antena por delante, para proteger sus zonas vitales, así como los delicados instrumentos, de cualquier posible impacto con partículas de polvo. Eso será especialmente importante entre Mayo y Julio, cuando se aproxime mucho a ello. Con el escudo por delante, avanzando sin miedo.

Pero si esta parte será peligrosa, aún afrontará desafíos mayores en las últimos, ya que paulatinamente cada una de las órbitas lo aproximará un poco más a las capas altas de la atmósfera, suficiente para generar una fricción que podría desestabilizara de forma fatal. Demasiado intensa para ser compensada solo con sus ruedas de reacción, aún funcionales pero que notan ya el paso del tiempo. Será la hora de poner todo la capacidad de Cassini en acción y activar sus impulsores , que serán los encargados de estabilizar la sonda. Buena parte del poco combustible que aún le queda se dedicará a este último servicio. O mejor dicho penúltimo.

Y es que no todo terminará en el momento de adentrarse en la atmósfera. No se rendirá facilmente y durante unos segundos, quizás un minuto, luchará contra la terrible y creciente fricción, aún mayor si se tiene en cuenta que entrará en ella a 110.000  kilómetros/Hora, para mantener su antena orientada hacia la Tierra para ir transmitiendo todos los datos que le sea posible de su entorno. Y quizás incluso una imágen, una última y soñada instantánea entre las nubes de Saturno y con los anillos de fondo, que se quiere intentar aunque las posibilidades no juegan a favor. La velocidad de trasmisión unos 140kb/s, lo que implica que una imagen tarda entre 10 y 20segundos completar su envío, y teniendo en cuenta que la vida de Cassini se extinguirá quizás en menos de un minuto, quizás más quizás menos según lo que aguante la sonda, el plazo es realmente ajustado.

No deja de ser solo una fascinante posibilidad, y con los números en contra. Pero si se consigue podría ser una de las más extraordinarias de la historia de la carrera espacial.

Pero esto solo sería  un premio extra a una vida extraordinaria, un último regalo de un viajero que nunca nos dejó de enviarnos regalos uno tras otro. Lo importante es que se mantendrá en activo hasta casi hasta el fin, enviando información del planeta. Una sonda como esta, que tanto logró y tanto nos dio, no podía simplemente apagarse y desaparecer sin hacer ruido. Por el contrario luchará hasta el último momento en una batalla perdida, pero dejando un legado que sobrevivirá para siempre en nuestros corazones. Y es que así mueren los héroes.

Los diversos pasos en la región entre el planeta y los anillos. Unas primeras relativamente centradas, seguidas de 7 muy cerca de los anillos, otras 5 nuevamente centradas y finalmente 5 rozando la atmósfera superior. Y la última, ya precipitándose hacia la nada.

 Con la antena como escudo, adelante y sin miedo.

La soñada imagen final de Cassini, ya entre las nubes del planeta y los anillos cruzando el firmamento. Las opciones de lograrlo son bajas, pero si se consigue... 

Peligros y hallazgos en el camino final de la Cassini

lunes, abril 17, 2017

Puntos de calor en la lejana frontera

El complejo de antenas ALMA revela detalles del lejano mundo conocido como DeeDee.

Su objetivo principal es observar el Universo lejano, así como las profundidades de nuestra propia Galaxia. Pero también es capaz de centrar su atención en metas mucho más cercanas, aunque desde nuestro punto de vista sigue siendo un abismo casi inimaginable. Así de flexible y capaz es este colosal proyecto, que ahora, prácticamente completada, está mostrando toda su capacidad. Y una de sus últimas visitas a las fronteras del Sistema Solar la llevó hasta un cuerpo celeste conocido como DeeDee.

Conocido oficialmente como 2014 UZ224, está situado a una distancia equivalente a unas tres veces la que separa Plutón del Sol, y es el segundo objeto transneptuniano con una órbita confirmada más distante que se conoce, después del planeta enano Eris. Poco más se sabía de el a partir de observaciones ópticas, por lo que ALMA tomó el testigo y lo observó en longitudes de onda milimétricas, permitiendo así captar sus emisiones en esta parte del espectro. O lo que es lo mismo, captar el calor emitido por DeeDee y desvelar algunas de sus características, como que tiene temperaturas superficiales de apenas  30 grados Kelvin y que refleja tan solo un 13 % de la luz solar que recibe.

Y con estos datos, en conjunción con las observaciones ópticas previas, calcular que tiene un diámetro de alrededor de 635 kilómetros de diámetro, lo que se le presupone con suficiente masa para ser esférico y con el derecho de ser considerado por los astrónomos un planeta enano, aunque todavía no le han dado ese estatus oficialmente. Todo un ejemplo de la potencia de ALMA, ya que su resplandor desde la Tierra equivale a captar la luz de una vela puesta a medio camino entre nosotros y La Luna.

"Mucho después de Plutón hay una zona sorprendentemente rica en cuerpos planetarios. Algunos son bastante pequeños, pero otros tienen tamaños comparables al de Plutón y podrían incluso ser mucho más grandes", señala David Gerdes, científico de la Universidad de Michigan y autor principal del artículo publicado en The Astrophysical Journal Letters. "Como estos objetos están tan lejos y son tan tenues, es muy difícil siquiera detectarlos, y mucho más aún estudiarlos en detalle. Sin embargo, ALMA tiene capacidades únicas que nos permitieron conocer emocionantes detalles de estos mundos distantes"."Todavía quedan nuevos mundos por descubrir en nuestro entorno cósmico. El Sistema Solar es un lugar rico y complejo".

Y para explorarlo contamos para ello con herramientas cada vez más poderosos, de las que ALMA es una de ellas. La frontera final de nuestro rincón planetaria aún esconde una inmensidad desconocida que espera nuestra llegada.

DeeDee observado por ALMA, que pudo observar el tenue “brillo” emitido por el objeto en longitudes de onda milimétricas y confirmar que tiene cerca de 635 Kilómetros.

Ubicación actual de DeeDee.

Un cuerpo celeste muy pequeño, pero suficientemente grande para posiblemente tener forma esférica, ya que tiene 2/3 del diámetro de Ceres. Un potencial planeta enano.

ALAM, uno de los proyectos más colosales jamás realizados en la astronomía moderna.
   
ALMA observa DeeDee, un distante y tenue habitante de nuestro Sistema Solar

domingo, abril 16, 2017

Post Vintage (225): El enigma de Arquímedes

Hablando sobre el mecanismo de Anticitera. 

Es uno de los objetos más misteriosos que nos han llegado desde la antigüedad, al poner en duda algunas de las ideas preconcebidas que podemos tener de la tecnología disponible hace varios milenios y sugerir que, al menos en algunos casos, lo que se inventó los siglos más recientes era en realidad, aunque seguramente nadie era consciente de ellos, una forma de recuperar lo perdido.

Sabemos que estaba compuesto por al menos 30 engranajes de bronce alojados en una caja de madera de 340 × 180 × 90 milímetros, que era capaz de calcular la posición del Sol, la Luna, y algunos planetas para predecir eclipses o marcar el inicio de los juegos olímpicos, entre otras utilidades. Sorprendente si se tiene que la datación del barco hundido  en el que fue hallado sitúan su fabricación entre los años 100 y 200 a. C., cuando usa un tipo de engranajes de los que no vuelve a haber constancia hasta el siglo XVI. Si no se hubieran encontrado sus restos, nadie habría creído posible su existencia, y cuya "paternidad" apunta hacia Arquímedes.

Incluso en De re publica, de Marco Tulio Cicerón, se mencionan la existencia de varios de estos ingenios, poniendo en boca de uno de los participantes en sus encuentros ficticios estas palabras:"He oído a menudo sobre este globo celestial o esfera mencionado acerca de la gran fama de Arquímedes. Su apariencia, aun así, no parecía ser particularmente sorprendente. Hay otro, más elegante en forma y más generalmente conocido, moldeado por el mismo Arquímedes y depositado por el mismo Marcelo en el templo de Virtus en Roma. 

Pero tan pronto como Galo ha empezado a explicar, con su sublime ciencia, la composición de esta máquina, sentí que el geómetra siciliano debió poseer un genio superior a cualquier cosa que usualmente concibamos perteneciente a nuestra naturaleza. Galo nos aseguró que el sólido y compacto globo era una invención muy antigua que el primer modelo fue presentado por Tales de Mileto. 

Que posteriormente Eudoxo de Cnido, un discípulo de Platón, trazó en su superficie las estrellas que aparecen en el cielo y que muchos años después, tomando prestado de Eudoxo este bello diseño y representación, Arato los ilustró en sus versos, no por ninguna ciencia de astronomía sino por el ornamento de la descripción poética. Añadió que la figura de la esfera, que mostraba los movimientos del Sol y la Luna y los cinco planetas o estrellas errantes, no podía ser representados por el globo sólido primitivo. Y que en esto, la invención de Arquímedes fue admirable, porque calculó cómo una simple revolución mantendría desiguales y diversas progresiones en movimientos disimilares. 

Cuando Galo movió este globo mostró la relación de la Luna con el Sol y hubo el mismo número de vueltas en el dispositivo de bronce como el número de días en el verdadero globo del cielo. Así mostró el mismo eclipse del Sol como en el globo [del cielo], al igual que mostró la Luna entrando en el área de sombra de la Tierra cuando el Sol está en línea".

Christián C. Carman es una de las personas que más tiempo ha dedicado últimamente a investigar el mecanismo de Anticitera, y en esta charla nos ofrece una explicación acerca de lo que hemos ido averiguando sobre él. Realmente interesante y que nos recuerda que del mismo pasado de nuestra civilización posiblemente desconocemos más de lo que sabemos, que podemos tener una idea general más o menos ajustada a la realidad, pero que en la escala de los pequeños detalles son muchas las cosas que se nos siguen escapando.

Descubierto en el barco hundido hace más de 2.000 años, no quedaba mucho de el, pero fue suficiente para entender que nos encontrábamos ante un mecanismo complejo con una tecnología que se avanzó siglos a su invención oficial.

El mecanismo de Anticitera con LEGO.

El mecanismo de Anticitera, ¿el iPad de Arquímedes?

sábado, abril 15, 2017

Crónicas de una despedida (8): Secuencia 99

Cassini recibe y comienza la ejecución de los comandos de la última etapa de su misión, la conocida como "Grand Finale".

Desde el día mismo de su lanzamiento, durante su largo viaje y a lo largo de los 13 años de actividad en órbita alrededor de Saturno, una corriente continua de órdenes han ido llegando desde la Tierra, conjuntos de instrucciones para que los sistemas de la sonda los ejecutara, desde ajustes orbitales hasta la planificación de las observaciones científicas. Nunca hemos dejado de hablar con ella, y ella nunca dejó de comunicarse con nosotros, todo a través de la Deep Space Network de la NASA. Sin embargo los comandos este pasado 11 de Abril fueron especiales, y para todos los implicados más directamente en esta misión, seguramente vividos con sentimientos encontrados.

Y es que dichas comandos, y que fueron recibidos por Cassini unos 80 minutos después, eran las que pondrán en marcha la fase final de su vida, conocida como Secuencia 99, S99, o de forma más popular, "Grand Finale". 22 órbitas alrededor de Saturno, pasando en el vacío que se extiende entre su atmósfera y el borde interno de los anillos, antes de desaparecer en el olvido. Un viaje espectacular que justifica el nombre que recibe. A partir de ahora y durante las próximas 6 semanas la sonda actuará de forma autónoma, protagonizando el último sobrevuelo cercano de Titán, con cuya asistencia gravitatoria se lanzará hacia su última y definitiva aventura.

Un momento transcendental, entre la emoción de lo que estos últimos 5 meses pueden ofrecernos, con observaciones y datos que superarán cualquier cosa conseguida hasta ahora, y la tristeza de que hemos cruzado ya el punto de no retorno, algo que ocurrió cuando el pasado 14 de Abril Cassini empezó a ejecutar estas órdenes. En realidad no son sentimientos contradictorios, ya que las maravillas que aún están por llegar no dejarán que remarcar todo lo que esta sonda nos dio y cuanto la echaremos de menos cuando ya no esté.
 
Los planificadores Sherwin Goo, a la izquierda, y Rudy Boehmer comienzan el proceso para enviar los comandos que lanzarán a Cassini hacia su Gran Finale.
Commanding Cassini: Sending the Code to Begin the Grand Finale

viernes, abril 14, 2017

La pequeña luna de las maravillas

La detección de hidrógeno molecular en los géisers de Encélado dispara las opciones de que pudiera existir algún tipo de vida. 

El 28 de Octubre de 2015 la sonda Cassini protagonizó uno de sus momentos más espectaculares de toda su misión al adentrarse en los penachos o geísers de esta pequeña luna. No era la primera vez, pero si fue, además de la última, en la que más profundizó en ellos, cruzando de lleno su estela para intentar tomar mediciones directas de su composición. Y desde entonces estábamos esperando los resultados del análisis de los datos recibidos, siempre un proceso lento y meticuloso. Pero la espera valió la pena, y lo que descubrió ese día eleva nuevamente el que de por sí inmenso interés por este pequeño cuerpo celeste, quizás, con el permiso de Europa, el lugar más prometedor para encontrar, fuera de la Tierra, algún tipo de vida en el Sistema Solar.

Lo que encontró el espectrómetro INMS (Ion and Neutral Mass Spectrometer) al cruzar por ellos es que casi el 98 por ciento del gas era agua, aproximadamente 1 por ciento hidrógeno molecular y el resto es una mezcla de otras moléculas, incluyendo dióxido de carbono, metano y amoníaco. Y es el descubrimiento de la presencia de este segundo elemento lo que aumenta de forma exponencial las posibilidades de que algún tipo de vida pueda existir en su océano subterráneo. Encélado es ahora mismo, a la espera de lo que encontremos en Europa, la tierra prometida de los astrobiólogos.

¿Que tiene de importante la detección de hidrógeno molecular? Dos son los motivos. El primero es que la única fuente conocida que pueda explicar su presencia serían reacciones hidrotermales entre las rocas calientes y el agua. Es decir, confirma aún más, aunque ya se tenían evidencias de que así era, que el fondo oceánico no es solo rocoso sino que existen fuentes hidrotermales, fumarolas como las de nuestro planeta, y que en el caso de las que existen en el fondo de los mares, son oasis de vida.


Y el segundo es que dicho elemento podría ser fuente de energía para hipotéticos microorganismos, combinándolo con el dióxido de carbono disuelto en el agua, generando metano en el proceso. Esta reacción química, conocida como "metanogénesis" es conocida en nuestro planeta, está en la raíz del árbol de la vida en la Tierra, e incluso podría haber sido crítica para su origen. Y los 3 elementos implicados, hidrógeno, Co2 y metano, estaban presentes en los penachos de Encélado cuando Cassini pasó a través de ellos. Nada de eso indica que haya vida detrás de estos datos, pero abre las puertas plenamente a este posibilidad.

La vida tal como la conocemos requiere tres ingredientes primarios: Agua líquida, una fuente de energía para el metabolismo y una serie de ingredientes químicos concretos, principalmente carbono, hidrógeno, nitrógeno, oxígeno, fósforo y azufre. Casi todo ello está presente en Encélado, y aunque es cierto que aún no ha demostrado la presencia de fósforo y azufre están presentes, lo cierto es que los astrónomos sospechan que así es, ya que se cree que su núcleo rocoso es químicamente similar a los meteoritos que contienen dichos elementos. Es decir, este pequeña luna podría contener todo lo necesario, al menos hasta donde entendemos el concepto de vida, para que esta haya surgido. Aunque sea en la forma más simple y básica. O quizás no, lo que sería igualmente intrigante, porque mostraría que algo se nos sigue escapando.

De momento nos sabemos la respuesta. Cassini no está preparada para detectar biomarcadores, ya que cuando fue lanzada no se conocían los geísers. En realidad toda la campaña realizada para estudiarlo, empezando por el espectrómetro INSM, diseñado específicamente para estudiar la atmósfera de Titán, es un genial improvisación por parte de su equipo en tierra, por lo que no se le puede pedir mucho más. Podemos estar más que orgullosos de ella, ya que llegó mucho más allá de lo que se le pedía. Pero saber si hay vida es algo que está fuera de su alcance. 

Descubrirlo dependerá ya de futuras misiones, aunque posiblemente pasará mucho tiempo hasta que alguna se haga realidad. Por falta de presupuesto, pero también porque Marte y Europa parecen reclamar ahora todo nuestra atención. Mientras, lejos, en las profundidades del Sistema Solar, una luna de apenas 500 Kilómetros de diámetro, tan pequeña en tamaño como inmensa en posibilidades, seguirá esperando nuestro regreso.

El océano de Encélado, con las fuentes hidrotermales que ahora estamos casi seguros de que existen, donde se genera el hidrógeno molecular detectado por Cassini, y que podría ser fuente de energía química para formas de vida, como ocurre en nuestro planeta. Y aunque estamos hablando de profundidades de decenas de kilómetros, la tenue gravedad de este luna hace que la presión en el fondo marino sea equivalente a unos 700 metros en la Tierra.

Un cóctel con los ingredientes para la vida.

La luna de las maravillas.

El 28 de Octubre de 2015 Cassini se sumergió en los geísers como jamás lo había hecho antes. Los resultados ahora presentados demuestran hasta que punto valió la pena el riesgo.

Las fumarolas o fuentes hidrotermales que existen en el fondo de nuestros océanos son oasis de vida en medio del desierto, donde esta obtiene todo lo necesario para existir. Podría suceder igual en Encélado?

NASA Missions Provide New Insights into 'Ocean Worlds' in Our Solar System

jueves, abril 13, 2017

Un cielo en movimiento

Recreando el futuro desplazamiento de 2 millones de estrellas de nuestra galaxia.

Tiempo atrás se consideraba que eran puntos de luz fijos, firmes y inamovibles. De ahí deriva la palabra Firmamento, que nos recuerda lo mucho que hemos avanzado en el conocimiento de nuestro mundo y su posición el el Universo. No fue un proceso sencillo, ya que contradecía la visión aristotélica del Cosmos adoptada como propia por las autoridades eclesiásticas, pero lentamente la verdad se fue abriendo paso a pesar de la resistencia inicial a su aceptación. Sería Edmond Halley, al utilizar los catálogos estelares creados por Hiparco de Nicea y compararlos con los actuales, quién primer advirtió las ligeras diferencia de posición de algunas de ellas. Era el principio de una revolución.

Hoy día el movimiento propio de las estrellas es bien conocido, especialmente en el caso de algunas cuyo cambio es perceptible casi año a año (Aunque en descargo de nuestros antepasados, suelen ser astros muy tenues no visibles a simple vista), como es la conocida como Bernard. Pero la llegada de Gaia prometió llevar esto mucho más allá, abriendo el rango de estrellas cuyo desplazamiento conocemos con precisión hasta los 1000 millones, una cifra que aunque pequeña en comparación al total de la Vía Láctea, que algunas estimaciones elevan a 200.000 millones, no deja de ser asombrosa. Y aún más importante, suficiente para extrapolar los datos al conjunto, y con ello levantar un mapa de nuestro galaxia en el espacio y el tiempo, que permita a su vez conocer su evolución pasada y futura.

Aunque no será hasta 2018 cuando se publiquen la totalidad de la información reunida por Gaia, la primera liberación de datos, realizada a finales de 2016, permitió ya tener acceso, además de la posición y datos sobre su naturaleza de esos 1000 millones de estrellas, al movimiento propio de alrededor de 2 millones de ellas. Una cifra lo bastante importante como para poder tener una visión en conjunto y a lo largo de varios millones de años en el futuro, del fluir de este rio de estrellas del que formamos parte.

En total esta simulación abarca exactamente 2 057 050 estrellas, dentro de las cuales se suman las 24 320 catalogadas anteriormente por la misión Hipparcos, y partiendo de la posición actual de cada una de ellas, extiende su movimiento en el firmamento a lo largo de los próximos 5 millones de años. A lo que se le suma el propio desplazamiento del Sol, que no deja de ser la estrella desde la cual observamos todo. El resultado es algo totalmente opuesto a la idea de algo inamovible, que no era sino una ilusión fruto de las escalas temporales en las que nos movemos.

No deja de ser una mirada aún limitada, donde no se tiene en cuenta, por ejemplo, la presencia y movimiento de grandes nubes de gas y polvo, que podrían esconden en el futuro a muchas de ellas, y lógicamente no se tienen datos de estrellas que actualmente podrían estar escondidas por estas y hacerse visibles para nosotros en el futuro. Igualmente siguen habiendo no pocos vacíos de datos, con franjas oscuras que marcan los diversos escaneos de la Bóveda Celeste. Pero no deja de ser una previa de lo que está por llegar, cuando en Abril de 2018 se publique la segunda y definitiva tanda de datos, que incluirá no sólo las posiciones, sino también las distancias y los movimientos propios de más de mil millones de estrellas, así como las velocidades radiales para un pequeño subconjunto de ellas. 

Esto marcará una nueva era en el campo de la astrometría (rama de la astronomía que estudia el movimiento de los cuerpos celestes), permitiendo a los científicos estudiar las posiciones pasadas de las estrellas, para explorar así la historia de la formación de nuestra galaxia, y predecir sus posiciones futuras a un nivel de exactitud que nunca se alcanzó antes. El largo camino empezado por Edmond Halley está a punto de llegar a su máximo esplendor, construido sobre las ruinas de una visión del mundo que ya quedan muy atrás.

El viaje empieza con el firmamento actual, con alienaciones familiares, como Orión. Pero pronto se desvanecen al avanzar en el futuro, ya que no son más que eso, alineaciones puntuales y transitorias en el mar de la historia.

 
Gaia, explorando nuestra galaxia de forma tridimensional. 
 

miércoles, abril 12, 2017

Un mundo de todos

Juno sigue maravillándonos con sus imágenes.

Su pequeña cámara, JunoCam, no deja de ser casi un simple añadido a una sonda cuyos objetivos apuntan en otra dirección que no la simple toma de imágenes. Pero hay varias cosas que la hacen especial. La primera es el hecho de que ninguna otra en la historia disfrutó del privilegio de observar Júpiter desde tan escasa distancia, apenas unos miles de Kilómetros por encima del inmenso mar de nubes del planeta, lo que le permite obtener imágenes que superan las conseguidas por las sondas cualquier otra sonda anterior, a pesar de ser inferior a cualquiera de ellas. Y la segunda es que es un instrumento abierto al público, y en el que este puede proponer y votar por sus objetivos favoritos para ser visualizados. Y también es este, de la mano de los más talentosos, los que tomando las imágenes tal como llegan a la Tierra, les sacan el mejor de los partidos.

Este es el caso del más reciente seleccionado públicamente para ser fotografiado, conocido como "STB Specter". Esto ocurrió finalmente el 27 de Marzo de 2017, en el momento en que la sonda estaba a solo 12.700 km del planeta, y las imágenes recibidas, procesadas por Roman Tkachenko, un astrónomo aficionado que ya tiene un notable historial de logros en esta misión y la de la New Horizons, nos permiten disfrutar de esta zona de Júpiter en un esplendor y detalle jamás soñado.

La región muestra no solo una extraordinaria diversidad de estructuras de todo tipo, sino que prácticamente parece dividida en dos zona completamente opuestas, como su fuera la turbulenta frontera entre la luz y la oscuridad.  El lado izquierdo de la fotografía corresponde al cinturón templado (STB), una estructura atmosférica del hemisferio sur que es típicamente más oscura, mientras que a la derecha, con un color blanquecino, se extiende una tormenta anticiclónica de larga vida. Entre ambas el turbulento punto de fricción entre dos regiones que se mantiene en contacto pero al mismo tiempo separadas con nitidez.

STB es solo uno, aunque quizás el más espectacular, de los cinco Puntos de Interés (POI) que fueron seleccionados por el público para ser fotografiados durante el 5º sobrevuelo del planeta. Antes del 6º, el 19 de mayo de 2017, el público volverá a poder votar sobre qué características atmosféricas quieren que sean fotografiadas. Tenemos ya muchas de ellas, y muchas otras llegaran a lo largo de los próximos meses. Quizás algún año más, si finalmente Juno viera extendida su misión, aunque esto dependerá de hasta que punto haya soportado las peligrosas inmersiones en los intensos campos de radiación del planeta. 

Es algo nuevo para una misión espacial que el público tenga opinión y voz directa en qué características serán fotografiados para su estudio, y que este mismo participe en su procesado también, ayudando al equipo de misión a ver todos estos datos desde diferentes ángulos. No deja de ser una situación circunstancial, una ejercicio de "relaciones públicas" de la NASA más que una auténtica necesidad por parte del equipo de misión, pero los resultados a todos los niveles no podría ser mejor. Todo un ejemplo de una misión interplanetaria abierta, capaz de hacernos sentir, al menos en este aspecto, que somos parte importante de ella.

La posición de STB Specter. 
 
Juno, viaje a lo desconocido.

Juno Sees Overlapping Colliding Clouds on Jupiter